La Orquesta Filarmónica Juvenil Miguel Jaubert de Tenerife protagoniza una de las ocho postales sonoras del XXXIV Festival Internacional de Música de Canarias. En el caso de La Laguna, la actividad se concentró cerca del teatro Leal.

Algo mermada por los efectos de una gripe que está castigando con dureza a la población, pero con la alegría habitual que inyecta a sus conciertos. Pura vitamina C. Así de efervescente se mostró ayer la Orquesta Filarmónica Juvenil Miguel Jaubert de Tenerife durante su visita a San Cristóbal de La Laguna.

“Sigue la Música” era el título de una iniciativa del XXXIV Festival Internacional de Música de Canarias que reunió a más de 500 músicos en todo el Archipiélago. De El Hierro a Lanzarote, pasando por La Palma, La Gomera, Fuerteventura y La Graciosa, e incluyendo a las dos islas capitalinas. La música comenzó a sonar en los alrededores de la torre de la Concepción. Discretamente, los chicos de José Antonio Cubas Delgado comenzaron a interpretar los primeros acordes del “Super” de los Village People. El tiempo y la calle estaban igual de frías, pero en unos minutos se produjo un “milagro” parecido al del flautista de Hamelín.

Salvando las distancias con la fábula localizada en la Baja Sajonia, los peatones comenzaron a seguir a los músicos camino del teatro Leal. “Tenemos numerosas bajas, pero cuando miras los rostros de estos chicos algo se alegra en nuestro interior”, señaló Cubas Delgado antes de acceder al teatro para ofrecer un concierto.

En menos de 500 metros el gris transitar de la mañana lagunera experimentó un giro de 180 grados. Toda la curiosidad se volcó sobre la calle Obispo Rey Redondo y los músicos pusieron de su parte para que el pasacalle acabara de la mejor manera posible. “Soy un afortunado por estar al frente de un grupo como este, claro que me siento recompensado por recibir la buena energía que transmiten. En el escenario se comportan como cualquier otra orquesta profesional, pero hay algo en sus abrazos y en sus miradas que te hace ver que todo esto es muy especial… Esas cosas no se suelen ver a otros niveles”, incide el ilusionado director de orquesta.

La Orquesta Filarmónica Juvenil Miguel Jauber solo fue una pieza más de “Sigue la música”, un puzle sonoro al que se sumaron la Agrupación Musical Fanfarria de Trompeta y el Coro Infantil y Coro Infantil y Juvenil de la Escuela de Música de La Palma (Santa Cruz de La Palma), la Escuela, Coro y Banda de Música de Fuerteventura (Puerto del Rosario), la Agrupación de Viento de la Academia de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (Las Palmas), la Banda de la Asociación de Musical Nuestra Señora de Guadalupe (San Sebastián de La Gomera), la Banda del Patronato Insular de Música de El Hierro (Valverde), la Brass Band, Orquesta de Guitarras y Cuerdas del Conservatorio Escuela Insular de Música (CIEN) de Lanzarote (Arrecife) y, por último, el Cuarteto de Guitarras, el Cuarteto de Clarinete y el Cuarteto de Saxofones de la Escuela Insular de Lanzarote (La Graciosa). “En este caso, lo que menos importa es dónde se está celebrando el concierto porque estos chicos están hoy (por ayer) en La Laguna, pero mañana puede ser La Orotava. La clave es la energía que late en sus corazones y las ganas de divertirse”, dijo Cubas Delgado.

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