No parece que la “partitura” del programa “Sigue la música”, al menos en cuanto al espectáculo programado en la isla de Tenerife se refiere, estuviera todo lo “afinada” que requerían tanto los protagonistas como la ocasión.

Y es que si el propósito que se perseguía era montar una cabalgata musical que recorriese las calles y a su paso convocara al público a marchar hasta la sala de conciertos, el tránsito que va desde el Intercambiador de La Laguna al Paraninfo no resulta el más “colorista”.

Apenas unos metros de recorrido de uno a otro lugar -cruce de vías incluido- y entre un público fundamentalmente “familiar” no suena a una interpretación bien acompasada.

Acaso se podían haber pulsado a tiempo otras “teclas”, como por ejemplo un recorrido por la lagunera calle de La Carrera -arteria de enorme vitalidad- con final a las puertas del teatro Leal o también por la santacrucera calle del Castillo, con destino al teatro Guimerá, cruce de vías incluido.

Con todo, eso del “flashmob”, un término que se puede traducir como sorprender y divertir, lo interpretaron los animosos jóvenes que componen la Orquesta Juvenil Miguel Jaubert, quienes sin duda le pusieron la auténtica nota de color a la mañana.

El director de la orquesta y vicedirector del Conservatorio Superior de Música de Canarias, José Antonio Cubas, no dudaba en asegurar, mientras marcaba el ritmo de la marcha a golpe de tambor, que un arte como este “cambia a las personas, nos da humanidad, valores, cultura y educación”. Y además, “está al alcance de cualquiera, porque todo el mundo puede acceder a la música”.

Este conjunto lo integran alumnos del Conservatorio y de las Escuelas de Música, también de bandas, con edades entre nueve y diecisiete años, y su principal objetivo es acercar la música clásica a los más pequeños, alumnos de los Centros de Infantil y Primaria de Tenerife, de la mano de intérpretes con edades similares o también un poco mayores que ellos.

A juicio de su director, el futuro de las enseñanzas musicales en Canarias está garantizado y asegura que “a muchos les sorprendería el enorme talento que hay”.

Y así lo pone de manifiesto Miguel, que toca el violín desde los cinco años y, ahora, con siete, no duda en animarnos a seguir “la marcha”. O Laura, Marina, Paloma y Elena, que entre violines y una viola sonríen mientras alzan los arcos, junto a fagotes y oboes, los trombones, clarinetes, trompa…

En el Paraninfo suena ya “I dreamed a dream” (Los Miserables) y comienza el sueño de la música.

La consejera de Cultura y Deportes del Gobierno regional, Inés Rojas, asistió al concierto que, el mediodía de ayer, la Orquesta Juvenil Miguel Jaubert interpretó en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, como el resto de grupos en cada una de las islas dentro de la iniciativa “Sigue la Música”, que se integra en el programa del XXXI Festival Internacional de Música de Canarias. Rojas señaló que “las ocho Islas Canarias suenan, a esta misma hora, unidas por la música”. La consejera estableció una comparación entre esta actividad y la imagen de ficción del cuento del flautista de Hamelin, en la idea de que “la gente disfrute del ritmo en la calle y se encamine hacia el lugar donde se van a celebrar los diferentes conciertos”. A su juicio, se trata de un proyecto extraordinario que da pie a “descubrir el enorme talento musical que la sociedad debe conocer”.

eldia

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